Miguel Calzada

Tengo un plan para conquistar el mundo

Hay que estar en todas partes, abarcarlo todo, ser ubicuo. Esta es la fantasía maximalista de las empresas que se reparten la Red en feudos dominados con mano de hierro. Se la reparten porque no hay más remedio, pero lo que realmente quieren es poseerla en exclusividad, no dejar hueco ni migajas para ningún competidor. Es un pensamiento extraño el de querer abarcar algo que no tiene límites. Es como cuando en el colegio nos explicaban que Hitler creía que iba a conquistar el Mundo, todo el planeta, de Tokio a San Francisco.

Todo el mundo tiene un plan para conquistar el Universo. Un puñado de marcas invierten para que tú creas en ellas, para que tengas fe y te conviertas en seguidor y difusor, evangelizador de la nueva era. Solo puede haber un Dios y la manera de expandirse es convertir o aniquilar a los infieles. Igual que solo puede haber un libro sagrado, el Libro, los talibanes de Silicon Valley creen que solo puede quedar Uno. Estos son sus delirios de grandeza:

  • Google: Su logo aparece en la mayoría de ordenadores cuando se conectan a Internet. La puerta de entrada a la Red es este buscador basado en un revolucionario algoritmo. El Buscador, solo puede haber uno. ¿Cómo comprender la maraña infinita de informaciones sin esa simple cajita de texto en la que escribir nuestras coordenadas? Pero no basta, ni siquiera esto es suficiente para el hambre voraz de la compañía de Mountain View (California), que crece devorando lo que encuentra a su paso.

Tienen YouTube porque quieren ser la nueva Televisión. Tienen Gmail para gestionarte el correo. Controlan la publicidad online con AdWords y AdSense. Recopilan todas las noticias del mundo en Google News. Tienen editores de imágenes como Picasa y Picnik. Tienen el mayor servidor de blogs (Blogger). Tienen calendarios, herramientas de analítica web y un navegador (Chrome) que no cesa de recibir elogios. Incluso han reproducido al detalle el mundo real a través de Google Earth, Google Maps y Street View. Arrastran un expediente de fracasos en las redes sociales, con los intentos fallidos de Orkut, Buzz y Google Wave. Ahora lo intentan con Google+. Su peor pesadilla se llama Mark Zuckerberg y lo que más les duele es que les repitan que son una pandilla de ingenieros inadaptados, un grupo aislado de matemáticos que jamás conseguirá entender a la gente normal ni salir de sus cubículos.

  • Facebook: Estaban en Palo Alto pero se mudan a Menlo Park, siempre en California, donde el cerebrito Zuckerberg podrá seguir ideando maneras de desbancar a Google. No todo el mundo entra en la Red a través de El Buscador. Cada vez hay más gente que entra a través de Facebook, que es La Red Social, la única que puede y debe existir. Con Facebook todo son grandes potenciales por desarrollar. Está por ver si conquistan el mundo o terminan como Hitler. Tienen un servicio de mensajería que podría sustituir al e-mail. Tienen un servicio de geolocalización que podría sustituir a Foursquare y Gowalla. Podrían hacerse con el control de la tarta publicitaria. Y tienen un buscador que podría sustituir a Google (¡blasfemia!), incorporando los “megusta” de tus amigos.

¿Es descabellado pensar en Facebook como protagonista de la revolución 3.0, la Red inteligente que sabrá lo que te va a gustar incluso antes de que lo sepas tú? Quizás, pero a Google le ha entrado miedo y ha copiado el “megusta” con su nuevo botón +1. En Facebook lo que les gusta es ir en chanclas y presumir de que son psicólogos alternativos, científicos sociales, verdaderos conocedores del pueblo llano, al que lo único que le importa es el sexo (“tienes una relación sentimental complicada“). Pese a este perfil, últimamente mantienen relaciones con Microsoft, que es la mismísima Iglesia Católica de este nuevo mundo.

  • Microsoft: No hay más Dios que mi Windows y Bill Gates es su profeta. Dicho así, suena viejo, caduco, desfasado. Al igual que el Vaticano, Microsoft se acomodó y perdió fieles. Fueron el Sistema con sus sucesivos Windows, el Correo con Hotmail, el Chat con Messenger y el Navegador con Explorer, pero el tiempo y el rencor extendió la idea de que eran también el Enemigo. No es fácil ser el hombre más rico del mundo. Cualquier cosa que fuese contra Microsoft era alternativa y digna de elogios. Así que la compañía de Redmond (cerca de Seattle, los únicos de la baraja que no están en California), empezó su particular Contrarreforma.

Entraron con éxito en el universo de las videoconsolas con Xbox, crearon Bing, un buscador que quizás (un remoto quizás) pueda plantarle cara a Google, y ahora prometen una red social de horroroso nombre, Tulalip. Tienen fama de haberse quedado anticuados, viviendo en un mundo que poco a poco empieza a resquebrajarse. Llevan camisas almidonadas y son respetables padres de familia. Compran Skype, el Teléfono online, y se lo ofrecen a Zuckerberg para que lo incorpore a su Facebook. La alianza entre tan dispares elementos se consolida porque los enemigos de mis enemigos son mis amigos. Si tengo fama de carroza (Microsoft), me conviene que me vean en compañía de jovencitos (Facebook). Y si odias profundamente a Google (Facebook), lo lógico es acurrucarse bajo la amplia sombra de la primera y más potente Iglesia: Microsoft.

  • Apple: Desde el principio, una minoría afirmaba que Bill Gates no era Jesucristo sino Judas. Eran pocos pero cargados de fe. Confiaban en que algún día la Historia se pondría de su parte. La gran escisión protestante del mundillo tiene su sede en Cupertino (California) y sigue con fervor a su profeta alternativo: Steve Jobs. En tiempos de sufrimiento y persecución mantuvieron el tipo con sus Macintosh, una especie de Resistencia. Se hicieron amigos de los revolucionarios lanzando vivas al software libre y comparando a Microsoft con El Gran Diablo Blanco.

Fueron los primeros sorprendidos al ver que sus profecías eran correctas: su profeta resultó ser Dios en la tierra. Sumido en el lento martirio de un cáncer de páncreas, Steve Jobs inventó primero el iPod, después el iPhone y finalmente el iPad, tres artilugios que lo cambiaron todo. El triunfo les hizo olvidar el software libre y construyeron un ecosistema cerrado en el que solo los usuarios de Apple podían vivir. Dispositivos sin orificios ni conexiones, agenda propia y una manzanita mordida tatuada en cada rincón. Sueñan con acapararlo todo, con que navegues con su Safari y dependas de iTunes para toda la música y vídeo que quieras consumir. Insisten en que la Televisión online (la única que sobrevivirá al Apocalipsis) será suya. Los expertos dicen que no tienen los mejores cacharros pero sí el mejor diseño, lo que es otra manera de decir que es una cuestión de fe. La manzana es la nueva cruz para la comunidad de iluminados que cree en un Más Allá absolutamente táctil.

¿Quién ganará? Cualquier conquista es efímera, que se lo pregunten a Nabucodonosor, Alejandro Magno, Napoleón, Hitler… Mientras tanto, los pobres mortales contemplamos sus guerras, compramos sus productos y nos quedamos mirando, esperando el Milagro.

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4 thoughts on “Tengo un plan para conquistar el mundo

  1. Pingback: Los planes de Apple, Facebook, Google y Microsoft para conquistar el mundo

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