Miguel Calzada

El síndrome del quinto Beatle

Nadie se acuerda de Pete Best, el quinto Beatle, batería durante los dos primeros años de vida del grupo. Estaba allí cuando Lennon y McCartney compusieron “Love Me Do“. Compartió con los futuros gurús del pop sus primeros compases, del 60 al 62, en el Cavern de Liverpool y Hamburgo. Cuando el grupo despegaba, tras firmar su primer contrato con una discográfica, Best fue sustituido por Ringo Starr. Se quedó fuera. “Sabía que serían un éxito. Me daba cuenta. Todos nos dábamos cuenta… Sabía que me perdería toda la diversión”, dijo Best hace unos años.

El síndrome de Pete Best es un mal común. Dick Rowe, cazatalentos de la discográfica Decca, rechazó a los Beatles. Les hizo una prueba y pensó que no tenían futuro. “Los grupos de guitarras están acabados”, sentenció. Un año más tarde eran número uno con “Please Please Me“. En 1876, William Orton presidía la inmensa Western Union, el telégrafo norteamericano. Un escocés de apellido Bell le ofreció la patente de un nuevo invento: el teléfono. Le pidió 100.000 dólares a cambio de su idea (en realidad no era suya, se la había robado al italoamericano Meucci). Le propuso instalar teléfonos en todas sus líneas de telégrafos, y convertirse así en el magnate de una nueva tecnología. Orton respondió: “No tiene interés comercial. ¿Qué podría hacer nuestra compañía con ese juguete eléctrico?”. Hoy la empresa de Alexander Graham Bell se llama AT&T y es la telefónica más importante de América.

Los aquejados por el terrible síndrome tienen miedo a decir no. Nunca sabes lo que te vas a perder. Las burbujas tecnológicas tienen mucho de Pete Best. En el año 2000, si no estabas en Internet y en la Nueva Economía te perdías el negocio del nuevo siglo. Pero en pocos meses quebraron 5.000 empresas, las acciones se volatilizaron y resultó que el grupo por el que se había apostado no eran precisamente los Beatles. A nadie le pareció raro invertir los ahorros en Pets.com, una tienda de accesorios para mascotas que gastó millones en publicidad sin recibir nada a cambio. Últimamente se habla de la burbuja 2.0: si no estás en las redes sociales, perderás el tren del futuro. Y las empresas, temerosas de quedarse fuera de las listas de éxitos, se sumergen en el 2.0 mientras tararean “She Loves You“. Todo el mundo busca el caballo ganador, que a veces tiene cara de Bill Gates y otras de Bernie Madoff.

Pero también existe el síndrome Harrer, el periodista alemán que fundó el partido nazi. Karl Harrer quería que su partido fuera igual que su sociedad esotérica, la Sociedad Thule, una hermandad secreta interesada por el ocultismo, Hiperbórea y el Santo Grial. Soñaba con un partido minoritario en el que desvariar sobre la supremacía racial, pero un joven Adolf Hitler apareció con su teoría del partido de masas y forzó la salida de Harrer en 1920. Sin saberlo, Harrer perdía el tren que llevaba hacia un puesto de mando en Auschwitz, Treblinka o Dachau. Antes de ser olvidado, Harrer llamó “megalómano” a Hitler. A todos les pareció que exageraba.

Miedo a convertirse en el quinto Beatle… o en el enésimo Adolf. ¿Qué es acertar? ¿Y en qué consiste equivocarse? Lennon se divirtió pero al final le pegaron un tiro; Pete Best es un ser anónimo que ha tenido una vida tranquila. Siempre se ha dicho que le echaron de los Beatles porque era demasiado guapo y provocaba los celos de Paul y John. Ahora se dedica a tocar la batería en convenciones de fans.

“Me echaron y dijeron que no era buen batería, que era antisocial, que no les gustaba mi pelo…”.

Anuncios
Estándar

5 thoughts on “El síndrome del quinto Beatle

  1. pié negro dice:

    Maiquel yei fox visitó Hawaii para relajar las presiones que le ocasionaba interpretar su papel en Spin City mientras luchaba contra el Alzheimer (si pudiera pondría un link a defcondos). Un día buceaba siguiendo a ina tortuga, se separó como en un cuento una media hora siguiéndola y preguntándose “?a dónde va esta tortuga?”, al salir del agua se sentó en la toalla junto a Su mujer y dijo “se acabó, Lo dejo”

  2. Pingback: El síndrome del quinto Beatle

  3. Pingback: El síndrome del quinto Beatle | PHP SPain

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s